El corazón de Jovanna latía desbocado no solo por la muerte por sobredosis de Massimo o lo que acababa de sucederle al otro tipo. El motivo principal era que de todas las personas que hubiera imaginado querrían darle una mano, Ugo fue la última en la que pensó. El hecho de verlo allí quitando el silenciador del arma para luego meterlo en su chaqueta era un poco surreal.
_ Reacciona, Conti, no te quedes estática como si ya hubieras muerto._ le dijo Ugo acercándose al cuerpo de Massimo y poniendo