_ ¿Estas intentando seducirme, Conti?_ le preguntó rosando sus labios con los suyos.
_ ¡No! Con tantos hombres ahí fuera para seducir por qué te elegiría a ti._ le dijo Jovanna dando un paso hacia la puerta.
_ ¿Quieres hacerme enloquecer?_ le dijo entre furioso y celoso deteniéndola por el brazo y tirando un poco de ella.
Los pechos desnudos de Jovanna chocaron con los macizos pectorales de Ugo, él pudo sentir la dureza de sus pezones a través de la tela de su camisa. Podía haberlos visto pero estaba ocupado besando su boca, su cuello. Con ambas manos aferro el redondo trasero de ella y la elevo en brazos, las piernas largas de Jovanna rodearon su cintura mientras con dedos hábiles él destrozaba la pequeña braga que aún tenía puesta. En cuanto se deshizo de esta la tomó sin previo aviso, aun vestido y de pie deslizando a Jovanna en su erección como si de un añillo a medida se tratara. Ella por su parte no podía dejar de besarlo, se aferraba a su espalda hasta con las uñas no porque si