ROMPER UNA PROMESA (III)
Cassian estaba en su oficina revisando unos documentos, sin embargo, su mente no podía dejar de pensar en Aylin. Miro el reloj de la pared y eran un poco más de las nueve, a esta hora la cena ya había sido servida y lo más probable es que ella estuviera encerrada en su habitación como lo ha hecho los últimos días.
El alfa dejó los papeles y se pasó las manos por la cabeza. No sabía cómo remediar la situación que había creado. Aylin se negaba a dirigirle la palabra y su