ROMPER UNA PROMESA (II)
«¡Demonios!»
Cassian se levantó de la cama y se apresuró a perseguirla. La atrapó fuera de la casa y la agarró del brazo para detenerla, la giró y lo que lo recibió fueron un par de ojos llenos de decepción y rabia.
―No es lo que estás pensando ―trato de explicarse.
Pero Aylin no estaba interesada en escucharlo. Se safó con brusquedad y escupió.
―¡Vete a la m****a!
Luego se echó a correr a la gran casa. El alfa cerró los ojos y se maldijo mil veces y se echó a corre