ESCENA EXTRA (UN FUTURO LLENO DE PROMESAS)
La habitación estaba bañada en la suave luz de la luna, las sombras danzaban suavemente sobre las paredes adornadas con imágenes de bosques y montañas. En una cuna de madera tallada, un bebé de ojos curiosos miraba hacia arriba, hacia su madre, Braelyn, cuyos ojos grises destellaban con una mezcla de amor infinito y la melancolía de antiguas memorias, acariciaba suavemente la cabeza de su hijo, sus dedos deslizándose por los suaves mechones de cabello