LO AMO.
LO AMO.
El estudio del castillo de Sebastián Storm era un santuario de silencio y libros antiguos, una burbuja alejada del caos del mundo exterior. En el centro de esta calma, la tensión entre Braelyn y Boris era casi palpable. El Alfa, con los ojos muy abiertos, miraba a su hermana menor con una mezcla de asombro y preocupación.
―¿Me estás diciendo que el Alfa de este castillo es Sebastián Storm? ¿Tu ex prometido? ―preguntó Boris, su voz elevándose en incredulidad.
Braelyn se apresuró a tapa