SALVARÉ A MI HIJO.
SALVARÉ A MI HIJO.
La sala del trono de Morana estaba bañada en sombras, el aire vibraba con una tensión casi palpable. Callum se mantuvo firme a pesar del aura intimidante que siempre rodeaba a la madre de su hijo. Ella lo observó con una mirada helada, una reina en su dominio, pero sus ojos traicionaban una tormenta de emociones que luchaban por no ser reveladas.
―Callum ―dijo Morana, su voz era una mezcla de autoridad y un leve temblor que sólo un oído atento podría detectar. ―No esperaba ve