EMBOSCADA AL AMANECER (II)
La bruma matutina se cernía sobre el bosque como un manto, ocultando el paso de los guerreros que avanzaban con sigilo entre los árboles. Leandro lideraba la formación, su semblante era una máscara de determinación y sus ojos escudriñaban las sombras que los rodeaban. Lorcan y Cassian flanqueaban al grupo, sus sentidos agudizados por la tensión del aire.
Leandro no confiaba en el silencio; la experiencia le había enseñado que la paz era a menudo el preludio de la cal