Capítulo 99: Dos años después.
El horizonte de Bogotá estaba cubierto por nubes de plomo, pero en el piso cuarenta y dos de la Torre Colpatria, el clima lo controlaba una sola mujer.
Carmen Silva estaba de pie frente al ventanal de su oficina, observando la ciudad a sus pies. Ya no había rastro de la muchacha asustada con uniforme naranja, ni de la paciente frágil llena de tubos.
La mujer que se reflejaba en el cristal era una fuerza de la naturaleza contenida en un traje de sastre blanco inmaculado. Su cabello, antes suelto