Capítulo 59: La nueva corte.
Después de varios días más dentro del Hospital.
Los médicos ya no sabían qué decir. Sofía caminaba sola por el pasillo, Alexei en el portabebés pegado al pecho, Viktor detrás cargando la maleta como un marido normal y no como el ex-rey de la mafia rusa.
La jefa de enfermeras intentó protestar:
"¡Todavía no tiene el alta definitiva!"
Sofía le sonrió dulce, le puso un sobre con diez mil dólares en la mano y dijo:
—Entonces deme el alta voluntaria, doctora. Tenemos un imperio que dirigir».