Capítulo 238: Bajo la misma noche.
Capítulo: Bajo la misma noche
La mansión dormía, pero no lo hacía de forma inocente. No era el descanso ligero de una casa tranquila ni el silencio limpio de un hogar sin preocupaciones. Era un descanso vigilado, contenido, como si incluso las paredes supieran que había algo afuera que no debía entrar… y algo adentro que no podía relajarse del todo.
La noche avanzaba lenta.
El frío de Moscú se apoyaba contra los ventanales, dejando una capa invisible que separaba dos mundos: el de afuera,