Capítulo 198: El regeso al refugio.
El jet privado aterrizó en la pista privada a las afueras de Moscú cuando el cielo empezaba a clarear con un gris sucio y frío. No hubo bienvenida. No hubo nadie esperándolos en la pista. Solo dos SUVs negros con vidrios tintados y placas sin registro, motores ya encendidos.
Viktor, Dimitri y Carl bajaron en silencio, con los abrigos puestos y las mochilas al hombro.
El piloto no dijo nada más que un “buena suerte” seco antes de cerrar la puerta. El avión volvió a rodar hacia el hangar, d