Pablo no podía concentrarse en escribir. Su mente bailaba entre Aileen y Marize. Se puso de pie y caminó hasta el telescopio. No demoró en girarlo hacia la derecha y enfocar su objetivo en el balcón del faro. Recordó su momento en aquel sitio el día anterior. No había sido muy largo, tal vez no había ocurrido algo especial, algo fuera de lo común, pero, sin embargo, no había pasado desapercibido, no sabía si por ser su primera vez en un lugar así, por la presencia de ella, o por la mezcla