–Hermanita, lo que te voy a decir podría muy bien no decirlo y aprovechar tu manera de pensar para tomar ventaja con respecto a Pablo –Aikaterina se encontraba sentada en el comedor, dándole los últimos bocados a su cena–, pero quiero que las cosas sean... justas...
–¿Qué es lo que quieres decir? –preguntó Aileen, sentada al otro lado de la mesa, su mirada fija en el rostro de su hermana.
–No puedes rendirte solo porque las cartas dijeron eso, se me hace una bobada –dijo Aikaterina mi