Victoria asintió con firmeza.
—Yo me concentro en cuidar a Fernando. —Esbozó una sonrisa esperanzada—. Cuando atrapemos a los culpables y él despierte, ¡todavía pienso organizarles la boda! Son jóvenes; les esperan días maravillosos.
El comentario le sacudió el pecho a Luciana… ¿Días maravillosos con Fer?
***
En la universidad
El celular de Martina había muerto durante la práctica de laboratorio. Al enchufarlo, saltaron varios intentos de llamada. Estaba a punto de marcar a Luciana cuando el tel