Serenity Haven. Séptimo piso.
En Muonio, aquel local era famoso por ofrecer “todo incluido”: gastronomía, copas, música y entretenimiento. No era solo para hombres; el séptimo piso estaba pensado para “las jefas”.
Luciana abrió los ojos como platos y apretó el brazo de Martina.
—Marti, mejor vámonos. —Aunque una esté dolida, este no es el sitio para animarse.
Martina, borracha y con el corazón hecho trizas, apenas entendía razones; Luciana, en cambio, estaba perfectamente lúcida. Si no la frenab