Al llegar, vieron en el centro de la pista a Alejandro bailando un vals con Luisa. Simón se sintió algo incómodo y trató de ponerse delante de Luciana para bloquearle la vista.
—Vayamos mejor a la sala acristalada.
Allí quedaba la zona de descanso.
—De acuerdo —asintió Luciana con una sonrisa tranquila.
Sabía que Simón temía que se pusiera celosa, pero… ¿por qué habría de estarlo? Uno debe ser consciente de su lugar en la vida. Los sentimientos también pueden controlarse, y no hacerlo sería actu