De regreso a casa, Luciana le envió un mensaje a Martina:
“¿Cómo va todo?”
Pasó un buen rato sin recibir respuesta. Tal vez Martina estaba ocupada y no había visto el teléfono. Así que Luciana decidió no insistirle por el momento, aunque no podía evitar preguntarse si todo iría bien.
Ese día, Martina había planeado contárselo todo a Vicente de una vez por todas. Ahora mismo, ella estaba sentada en un reservado de restaurante, intentando calmar sus nervios con respiraciones profundas. El sonido d