—Entonces tráela también —propuso él, echando un vistazo alrededor—. Hay varias habitaciones vacías; caben sin problema.
¿Acaso creía que solo se trataba de “si caben o no”? Luciana se quedó sin habla. ¿Ella, viviendo allí, y además con Alba? ¡Eso se iba a ver muy extraño!
—No es lo más adecuado… —murmuró con el ceño fruncido—. Alba es una niña pequeña, a veces hace ruido en la noche. Te molestaría.
—Pff… —bufó Alejandro, visiblemente impaciente—. ¿Tienes alguna mejor idea?
Luciana calló. La ver