Luciana se tensó al escuchar su nombre. Su pequeño rostro se tornó pálido. Alejandro percibió su nerviosismo y frunció el ceño. ¿Acaso tenía miedo? ¿No quería divorciarse? ¿Tan decidida estaba a mantener ese matrimonio?
Miguel, impaciente por la falta de respuesta, le lanzó una mirada inquisitiva.
—¿Qué han decidido tú y Luci? Vamos, dilo de una vez.
De repente, Alejandro cambió de opinión.
—Lo que quería decir es que pensamos que debería haberse quedado más tiempo en el hospital para recuperars