El motivo era doble: por un lado, le preocupaba la operación de Ricardo y, por otro, las palabras de Alejandro le daban vueltas en la cabeza.
Tras dar varias vueltas en la cama, se incorporó y comprobó la hora. Calculó que la cirugía de Ricardo debía estar por concluir. Se vistió de nuevo y salió rumbo al hospital.
Tal como había supuesto, al llegar, la operación ya había finalizado. Junto a la puerta del quirófano, el cirujano principal conversaba con los familiares: Clara y Alejandro estaban p