Si los resultados eran favorables, entonces Luciana se encargaría de hablar con él sobre el trasplante de hígado. De lo contrario, no habría nada que decir.
Ella creía llegar antes que nadie, pero, para su sorpresa, Ricardo ya estaba allí cuando apareció. No solo él: Clara y Mónica también se encontraban en el lugar. Fue inesperado, aunque tal vez no tanto.
—Luciana… —Ricardo se puso de pie en cuanto la vio acercarse. Clara lo imitó enseguida.
Mónica, sentada en la silla de ruedas, no se movió,