—Uff… —al colocarla, Vicente tambaleó un poco—. Me está entrando el sueño a mí también. Debe ser el efecto del alcohol, mejor me acuesto un rato.
Luciana levantó la ceja al verlo recostarse al lado de Martina, como si nada. “¿Y qué pasó con la distancia o la ‘prudencia’?”, pensó divertida.
—Vicente… —lo llamó con intención de molestarlo un poco.
—Ajá…
—Hace rato que no te oigo hablar de novias. ¿Es que terminaste la última y ahora nada?
—Pfff… —soltó Vicente, negando con la cabeza—. Desde aquell