—Profe —lo saludó ella, suponiendo que se trataba de alguna tarea pendiente.
—Toma asiento —indicó Delio, mientras la observaba detenidamente—. ¿No estabas en reposo? ¿Por qué regresaste al trabajo tan pronto?
—Ya me siento bien —respondió Luciana con una sonrisa despreocupada—. Solo fue un resfriado ligero.
—Ajá… —Delio guardó silencio unos segundos, como si buscara las palabras adecuadas—. Estás en la última etapa del embarazo. Quizá sea mejor que te tomes una pausa del trabajo y pidas la lice