El asunto del cementerio quedó resuelto. Además, Fernando también contactó a un maestro numerológico para elegir el día y la hora adecuados para el entierro.
El día elegido, el clima estaba despejado, con una brisa suave. Vicente y Martina acompañaron a Luciana al cementerio, y cuando llegaron, Fernando ya estaba ahí, esperándolos. Luciana se detuvo un momento, sorprendida, y luego desvió la mirada. Martina frunció el ceño y le lanzó una mirada fulminante a Vicente.
—¿Qué hace él aquí?
—¿Y yo qu