«¿No extrañará a Mónica?» Pensó que era extraño verlo tan cariñoso, desempeñando el papel de esposo modelo. «¿De verdad habrá gente capaz de querer a dos personas al mismo tiempo?» Ella, definitivamente, no podría.
—Está bien, dame solo un minuto —cedió al fin—. Quiero terminar esta página y te acompaño.
—Claro, no hay prisa —aceptó Alejandro, comprobando que, en efecto, a Luciana le faltaban solo unas cuantas líneas.
Mientras la esperaba, se puso a examinar los libros en el estante con curiosid