Felipe se marchó, dejando la habitación en un silencio repentino que intensificó la incomodidad entre ellos.
—Voy a darme una ducha —dijo Luciana.
En un principio no lo tenía planeado, pero apenas llegó, Amy le informó que había preparado el agua para ella.
—Ajá —asintió Alejandro, sin añadir comentario alguno.
Luciana dio unos pasos hacia el baño cuando la voz de Alejandro la hizo detenerse.
—Luciana.
Ella se volvió.
—¿Sí?
Él fruncía el ceño, confundido.
—¿Por qué volviste?
Luciana se sorprendi