Capítulo 1593
Asustada, Martina se acurrucó en el pecho de Salvador. Con su voz baja y paciente, él la fue calmando hasta que se aquietó. Ya pasada la medianoche, por fin se quedó dormida. Por el susto, incluso dormida, no soltó la mano de Salvador ni un segundo.

Él sonrió con impotencia y, por dentro, se le ablandó el corazón. Le dio un beso en la frente.

—¿Ya ves? Estoy aquí.

Después de tanto trajín, también estaba rendido. La abrazó, cerró los ojos y durmió tranquilo.

A diferencia de Martina, Salvador tení
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP