—Sí, de acuerdo —sonrió Lucy, conteniendo la emoción—. Por fin, después de tantos días, una buena noticia… Esta noche cenamos en familia, como se debe.
Volvió sobre Kevin:
—Inviten también a Kevin. Lleva días sin ver a su hermana y me tiene vuelta loca de tanta insistencia.
A la hora de la cena, Kevin llegó.
—¡Hermana!
Antes de verlo, ya se oía su voz en el pasillo; un segundo después, el niño irrumpió corriendo. Al ver la escena, a Alejandro le vino a la mente la imagen de Alba lanzándose a sus