Las lesiones externas de Simón no eran graves; seguía en coma porque Daniel Guzmán le había administrado fármacos.
Tras examinarlo, el equipo médico le colocó una vía y le pasó suero.
—Usaron sedantes en exceso y, como las heridas no se atendieron a tiempo, hubo inflamación y fiebre; por eso no despertaba. Ya está todo controlado, pero tardará un poco en recuperar la conciencia. No se desesperen.
Al oírlo, Juan estrelló el puño contra la pared.
—¡Malditos!
Maldito Daniel Guzmán y los suyos. De n