Al ver que Martina iba a vomitar, Salvador acercó de prisa el bote de basura.
—¿Qué pasó?
“Hace unas horas estabas bien. Me fui un rato y ¿ya te enfermaste?” pensó. De pronto, una alarma le cruzó la cabeza.
—Marti… —“Náuseas de repente, ¿no será…?”—. ¿No será que…?
—¿Qué estás pensando? —ella le lanzó una mirada—. ¿Que ya estoy embarazada? Antes siempre nos cuidamos. Y anoche tomé el medicamento. ¿Desde cuándo un embarazo se confirma al minuto?
—Pero… —él no cedía— dicen que ningún método es cie