Las dos eran como hermanas y no se guardaban secretos. Martina le contó a Luciana todo lo de la isla.
—Con razón —Luciana se quedó callada un momento y suspiró—. Salvador y Alejandro son muy amigos.
Aunque ya sabía la verdad sobre Mónica Soler, había algo esencialmente parecido en cómo esos dos hombres manejaban los afectos.
—Marti —Luciana no pudo evitar mirarse a sí misma en el espejo de su consejo—, por lo que cuentas, él te trata bien. Aún llevan poco. No tomes decisiones en caliente.
—¿Qué