Victoria le sujetó la mano a Luciana.
—Luci, voy a preguntarte algo. Estás cuidando tanto al señor Guzmán… ¿no estarás pensando en volver con él? Entonces, ¿qué va a ser de Fer?
Sin dejarla responder, se puso más nerviosa.
—¡Fer no puede estar sin ti! Por favor, no lo dejes.
—Señora… —Luciana intentó calmarla—. No se angustie. Es culpa mía no haberlo notado. Voy a hablar con Fer, ¿sí?
—¿Cuándo?
—Hoy. Me haré un espacio y volveré a casa.
—Bien —Victoria la miró con expectativa—. Entonces te esper