Como autor del diseño, Fernando le explicó al diseñador cada idea y cada detalle.
—Perfecto, señor Domínguez, lo tengo todo. Si surge algo, nos volvemos a hablar.
—Gracias.
Al salir del atelier, Luciana quiso llevar a Fernando a casa. Sin embargo, ya en el auto él le indicó al chofer la villa Herrera.
—¿Fer? —Luciana se sorprendió.
—Estás cansada.
Comparado con Alejandro, el amor de Fernando por Luciana no era menos. Si Alejandro había notado que ella estaba en los huesos, ¿cómo no iba a verlo é