Kevin le tomó la mano a Alba con aires de grande:
—Despacio, ¿sí? No te vayas a caer. Si te caes, duele… y tu mamá se preocupa.
—Ajá.
Un niño guiando a otra más chiquita, abrieron camino.
Lucy y Luciana se miraron, sonrieron y fueron detrás, en silencio.
***
Residencial Costa Esmeralda.
Apenas entraron, Kevin arrastró a Alba directo al cuarto de juegos.
—¡Hermanita, por acá!
—¡Despacio! —alcanzó a decir Lucy—. Cuídala, ¿sí?
—Tranquila, mamá —Kevin estaba orgulloso; con una hermana así de linda,