El mes ya casi llegaba a su fin, y Luciana solo pensaba en una cosa: aprovechar sus últimos días para organizar la cirugía de Miguel. Delio, siendo tan considerado, le había dado la libertad de elegir la fecha que más le convenía a la familia.
—Mil Gracias —le dijo Luciana con una sonrisa sincera.
Regresó a la Casa Guzmán, feliz por haber organizado todo. Apenas llegó, compartió la noticia con Miguel, quien estaba en medio de una partida de ajedrez con Alejandro. Fue Miguel quien había llamado a