—¿Haciendo el descarado?
Salvador no cambió el gesto; apenas alzó las cejas. —¿Abrazar a mi novia es “hacerme el descarado”?
Martina, con cierta impotencia: —¿No oíste lo que acabo de decir? ¡Quiero terminar contigo! ¿No entiendes lo que significa terminar?
—Entiendo.
La mano de Salvador le sujetó el mentón; la yema de los dedos la rozó despacio.
—Sé que estás enojada, que estás haciendo berrinche. Voy a apapacharte, a compensarte. Así que no bromees con la ruptura, ¿sí?
Sus palabras la dejaron