Cuando entró en la habitación, Luciana se sentó junto a la cama. Miguel la miró con una sonrisa cálida.
—Luciana, ¿cómo van los preparativos? ¿Ya tienes tus maletas listas?
—¿Preparativos? ¿Hacer maletas?
Luciana se quedó atónita, sin saber qué responder.
Miguel notó de inmediato que algo no andaba bien.
—¿Cómo? ¿Alex no te lo dijo? ¡Ese muchacho! Sabía que estaba evadiéndome.
Resulta que un viejo amigo de Miguel estaba por celebrar su cumpleaños, pero Miguel, debido a su edad, no podía asistir.