Carisa alzó las cejas y remató:
—¿En qué nos falta Juanita? Si el señor Guzmán pudo aceptar a su exesposa, también puede aceptar a Juanita.
Tenía algo de razón.
Hernán suspiró.
—Mejor salgo yo a hablar.
Carisa entendió que iba en serio: cuando los mayores intervenían, el asunto pasaba a ser entre familias.
—Que Juanita no se entere —advirtió Hernán.
La chica era orgullosa y joven; odiaba mezclar su vida con movidas familiares.
—De acuerdo —aceptó Carisa.
…
En consulta externa, Luciana volvió a v