Alejandro pasó dos días ingresado en el hospital.
Se recuperó con rapidez: salvo un leve entumecimiento en la pierna izquierda, no sentía mayor molestia y su ánimo era excelente.
Durante esos dos días, Luciana se ausentaba cada tarde por un rato.
Alejandro supuso que iba a ver a Alba y no preguntó más.
Sin embargo, una, dos ausencias podían pasar desapercibidas; la tercera no.
—Ale.
Aprovechando que Luciana había salido otra vez, Juan entró, con gesto dubitativo.
—¿Qué pasa? —Alejandro le lanzó