“Así que, al final, ser abandonado sabe a esto.”
Hoy, Alejandro lo probó por primera vez.
Luciana, en cambio, lo había sentido incontables veces. Si con una sola vez él ya se sentía hecho polvo, ¿cuántas había soportado ella?
Alejandro cerró los ojos: incontables, sin duda.
***
Casa Domínguez.
Cuando llegó el médico, escuchó la explicación de Luciana, examinó a Fernando y, con los resultados en mano, ajustó la dosis de la medicación.
Para entonces, casi eran las ocho.
Luciana consultó su teléfon