El hermano de Piero me estaba mirando de más; me hizo sentir incómoda. Su mirada era tan asquerosa. Yo traté de alejarme, pero Piero me detuvo agarrándome del brazo.
—Ella es la mujer de Fabien — Le dijo Piero.
Él apartó su mirada de mí inmediatamente.
—Mucho gusto en conocerte. Déjame presentarte a toda la familia — Me dijo.
Piero, su hermano y yo caminamos hacia donde estaban las otras personas. Muchas me miraban con curiosidad y otras con rabia.
—Padre, ella es Carolina, la mujer de Fabien —