C51- ERA SUYO
El anuncio cayó como un trueno.
Esteban arqueó una ceja, midiendo el tamaño de la soberbia de su hijo, en cuanto a Lupita, cruzó los brazos sobre el pecho, pero sus ojos brillaban de rabia y a la vez fascinación, definitivamente Santiago seguía siendo el macho alfa que ella quería recuperar.
En cuanto a Héctor, se acercó a Santiago y bajó la voz.
—¿El General? —Miró hacia los corrales—. Santiago, ese toro es un p***o de más de setecientos kilos. Tiene un reparo sucio, gira en contr