C17-UNA DESPERTAR EN LA HACIENDA
Un alarido rasgó el sueño de Emma.
Abrió los ojos de golpe, con el corazón dándole un vuelco contra las costillas. Se sentó en la cama de un tirón, buscando con la mirada algo, cualquier cosa, que explicara semejante escándalo.
El sonido volvió y ella se levantó descalza, cruzó el cuarto a toda velocidad y abrió las cortinas de un jalón.
Ahí estaba.
Parado sobre la cerca de una fuente, con el pecho inflado y la cabeza echada hacia atrás, un gallo enorme de plumas