C15- ¿SANTIAGO SE IBA A CASAR?
Emma dudó por un segundo.
Luego caminó hacia la puerta y la abrió apenas una rendija, lo suficiente para ver a la mujer del otro lado.
Ximena sostenía una jarra humeante y una expresión que Emma no supo descifrar.
No era hostilidad.
Pero tampoco era amabilidad.
Era... curiosidad.
Como si Emma fuera un animal exótico que acababa de llegar al zoológico y Ximena quisiera ver cuánto tiempo sobreviviría.
Emma abrió la puerta del todo y se hizo a un lado.
—Pasa.