La primera noche en el resort fue espectacular, la mañana llega súper rápido y todos salieron a disfrutar. Ana se sentía muy feliz y el sonido de las olas mezclado con las risas de los niños creaba una atmósfera relajante.
Ana sale de su habitación con un vestido de playa liviano sobre su traje de baño, llevando de la mano a Diego y a Valentina, quienes no podían contener la emoción.
—¡Vamos, mamá! ¡Nos prometiste que hoy iríamos al parque acuático todo el día! —exclamó Valentina, ajustándose s