La mañana llegó con esa luz gris que hacía que la Ciudad de México pareciera sumida en un sueño enfermizo. Ximena había pasado la noche en el sofá de Renata, mirando el techo mientras su mente reproducía una y otra vez las últimas veinticuatro horas. Los documentos en la caja fuerte. La firma de Sebastián. El artículo devastador en El Financiero. La visita desesperada de Sebastián al apartamento.
"Entonces sal del juego. Vete. Divórciate de mí."
Las palabras resonaban en su cabeza como una sente