Mundo ficciónIniciar sesiónEl apartamento estaba en silencio cuando Cassandra comenzó a empacar. No el silencio pacífico de la madrugada, sino el tipo de quietud que precede a terremotos, cuando incluso los pájaros dejan de cantar porque sienten que algo fundamental está a punto de romperse.
Sebastián estaba de pie en el umbral de la habitación, observando cómo ella doblaba ropa con movimientos mecánicos. Su tablet colgaba inerte de una mano, como si inclus







