Mundo ficciónIniciar sesiónLa semana ocho llegó como una sentencia.
Cassandra llevaba tres días hospitalizada en el piso veintitrés cuando los vómitos dejaron de ser un síntoma manejable y se convirtieron en una emergencia. Hiperémesis gravídica, diagnosticó la doctora Salazar con esa eficiencia clínica que no dejaba espacio para la compasión. Deshidratación severa, niveles de potasio peligrosamente bajos, incapacidad para retener ni ag







