Mundo ficciónIniciar sesiónLas diez de la mañana llegaron con silencio artificial.
El hospital funcionaba normalmente para ojos no entrenados. Pacientes en salas de espera. Doctores revisando expedientes. Enfermeras llevando medicamentos.
Pero en el quinto piso, todo era teatro cuidadosamente orquestado.
Ocho policías encubiertos. Cuatro como enfermeras. Dos como doctores. Dos como visitantes nerviosos con flores de plástico.
Cada uno con radio oculta. Armas bajo batas m







